plagio # 34
Sé lo difícil que es, pero una relación buena y saludable no requiere que lo sepas absolutamente todo de tu pareja. Lo que requiere es que continúes aprendiendo sobre ti mismo y que aportes eso a la relación.
La vida es un viaje. Nuestros placeres tienen un precio. El precio es la pérdida.
Sé lo difícil que es, pero una relación buena y saludable no requiere que lo sepas absolutamente todo de tu pareja. Lo que requiere es que continúes aprendiendo sobre ti mismo y que aportes eso a la relación.
-Qué te ha pasado?


Clic clac
Durante hora y media la leona trabaja en mi interior. Mientras, estiro músculos que creía atrofiados e incluso por momentos noto que he dejado de respirar. La sensación de abandono empieza a ser grata, no sé si por la anestesia o por las trazas de perfume anaranjado que la cercanía me ha dejado percibir. Semiinconsciente, y sin dejar de cerrar la boca, tengo un par de sueños. Primero estaba en una habitación en la que no podía ponerme de pie. Después, corría por una calle descalzo. Han durado solo unos segundos porque la encía me ha devuelto sin compasión a la realidad. Estoy en el dentista, un aspirador, dos espejos, un taladro y cuatro manos se mueven sobre mi cara.
Hoy todo me conduce a su contrario:
-Esto también se puede hacer sin anestesia
Dentro de unas horas me deslizare por tus curvas y tus sabores, deseándote sin parar como hago desde que me marcaste con tu último suspiro. Me recreare en todo esto sin excusas, necesito olvidar que mi cabeza esta en juego
-ahhh
-Burbujas doradas?
-Estas nervioso?
El conjunto de matones canta unido el himno mientras desgrano en segundos las horas pasadas contigo.
D,a,e f,
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano dibuja.

Tocaba el cielo mientras mi mano rozaba el borde de tu media, acariciaba tímidamente tu piel y al notar como se erizaba, te apretaba un poco mas contra mí. Cerraba los ojos y veía el tiempo en rojo, los minutos que pasaban a pesar de mis intentos de detenerlos. Parar el tiempo no estaría mal, meterse en un bucle de placer y manejarlo a mi antojo. Pero al abrirlos había pasado un minuto, casi dos. Luego tres y, sin querer, todo acabo.Los gruesos dedos de Spade liaron con calmosa minuciosidad un cigarrillo, echando la justa medida de hebras morenas sobre el papel combado, extendiendo las hebras por igual en los extremos y dejando una ligera depresión en el centro, haciendo que los pulgares condujeran con movimiento rotatorio el filo interior del papel hacia arriba y luego lo pasaran por debajo del borde superior, en tanto que los demás dedos ejercían presión para, luego, junto con los pulgares, deslizarse hasta las puntas del cilindro de papel y sujetarlas, mientras la lengua humedecía el borde, al tiempo que el índice y el pulgar de la mano izquierda pellizcaban el extremo a su cuidado y los dedos correspondientes de la mano derecha alisaban la húmeda juntura, tras lo que el índice y el pulgar derecho retorcieron la punta que les correspondía y llevaron el cigarrillo hasta la boca de Spade.
Los cigarrillos son un buen invento. Sin ellos los hombres no podrían ir a una guerra. Te matan un poco, lo suficiente para que cada vez te dejes matar un poco más sin enloquecer. Porque hay algo en ti que no quiere que te maten, y debes calmarlo, debes administrarle pequeñas dosis de muerte –sueño, olvido, distracción -, a base de cigarrillos, o alcohol, o mujeres, o trabajo, o lo que sea. No puedes dejar de calmarlo porque es muy sensible. Y si no lo duermes puede que se ponga a gritar.
Pasamos de claridad de la playa a la penumbra de tu cuarto. Cerramos la puerta y te apoyaste en la pared, me arrodille y empece a lamer tu pubis mientras arqueabas la espalda e ibas separando las piernas para que entrara en lo mas profundo.
Más, más, dame más, quiero mas, empuja más, aprieta más. Sube y encierrame entre tus piernas. Aprieta, oprime sin miedo a hacerme daño. Te pido más, fuerza, presión, más torsiones imposibles. Hazme dudar entre el placer y el dolor mientras clavas tu pubis en mi. Cuando desfallezcas seguiré vivo, besaré tus pezones temblorosos y cuando abras los ojos, te pediré más.
Llego a casa abatido. Un viaje sin final feliz, con un poso amargo de lo vivido en el ambiente familiar, un recuerdo desaprovechado del mar y unas chispas de felicidad alumbradas de rojo. Mi hermano sigue su cura de desintoxicación recluido en su cuarto, durmiendo a todas horas, solo saliendo para cumplir con su micción de control. Mis padres chochean aun más con el negro panorama que a su edad se les avecina. Les sableo otra vez después de 20 años inactivo. Mi espada les deja estupefactos y no aciertan a preguntar nada. Sueltan los machacantes. Mi padre me aconseja donde guardarlos para que no me los roben mientras mi madre me explica que es el dinero que ha ganado planchando por horas. Triste, muy triste. Yo sonrío porque el truhán tiene que sonreír ante sus víctimas para ganarse su confianza. Quedo con mi ex y consigo contarle algunas cosas de mi pasado que debido a sus ultimas ofuscaciones me fue imposible explicarle. No me hace mucho caso y solo me dice -cuando hables con la gente mírales a la cara. Necesito un abrazo pero ella ya no me los sabe dar. Así que me abrazo a la farola de la esquina cual beodo matutino. Me abrazo al café, a una manzana, al tabaco, a los kilómetros, a los secretos, a la perversión, a las lágrimas que no puedo evitar cada vez que veo ese anuncio, a una canción mil veces escuchada. Abrazo a todo lo que se me pone por delante.
Las mujeres son artífices y oficinas de la vida y ocasiones y causa de la muerte. Se han de tratar como el fuego, pues ellas nos tratan como el fuego. Son nuestro calor; son nuestro abrigo; son hermosas y resplandecientes vistas, alegran las casas y las ciudades; mas guardense con peligro, porque encienden cualquier cosa que se les llega; abrasan a los que se juntan, consumen cualquier espíritu de que se apoderan, tienen luz y humo con que hacen llorar su propio resplandor. Quien no las tiene, está a oscuras; quien las tiene, está a riesgo; no se remedian con lo mucho ni con lo poco: al fuego poca agua lo enciende, mas mucha le ahoga luego; fácilmente se tiene, y fácilmente se pierde. La comparación propia me excusa el verificarla porque fuego y mujer son tan uno que no los trueca los nombres quien llama al fuego mujer y a la mujer fuego.
Estabamos viendo una película acurrucados en el sofá. Tocaba la hebilla de sus zapatos sin saber si sacárselos o no. A la vez acariciaba sus piernas deleitándome en el tacto del nylon. A la vez seguía los densos diálogos. A la vez fumaba incitado por los protagonistas. A la vez pensaba como le arrancaría las medias y le suplicaría que me clavara los tacones, dejándome llevar poseído por el veneno que cada vez que sonríe recorre mi cuerpo. A la vez imaginaba como me clavaría en su cuerpo, como saltaría sobre mi y como me haría abandonarme a sus propuestas. Me gire lentamente y la mire. Estaba dormida.
Tenías razón, cuando toca llorar, toca llorar. Con una buena banda sonora, mejor.
Mientras ella estiraba su espalda, cogió mis dedos y los humedeció en su boca para que se deslizaran por sus pezones. Repitió la operación con la otra mano con una sensualidad lenta, silenciosa, densa. Siguió apretando fuerte su pubis con su respiración entrecortada. Echo una mano hacia atrás y tanteo mi culo con cierta presión, lamió su dedo y volvió a acariciarme con delicadeza hasta correrse con su dedo metido en mi culo, mis manos en sus
Estabamos perdidos en el bar de las personas perdidas, hilvanándonos con los ochenta, cuando sonrío ante mi torpeza.
Me pregunto a menudo si este dietario es sincero, es decir, si es un documento absolutamente íntimo.
Sin previo aviso, agarro mi polla como si de un chupa chups se tratara. Me gusta como lo hace. Aprieta fuerte por debajo del capullo mientras su boca se desliza con fuerza por él ayudada por su saliva.
Nos abrazamos fuerte y empezamos a bailar muy despacio.
Estaba sentada tomando su café con leche, pizpireta y arreglada para salir a la calle. Yo, aviado también, de pie frente a ella, sin hacer nada.
He aguantado 8 días transido por el dolor. Cuando no podía más la doctora N (en este caso la N es con razón porque menuda caligrafía gasta la traumatóloga) ha recibido al aprendiz de House y en seis minutos ha diagnosticado una esguince de ligamento. Rodillera antilujuria, comprimidos de 600, aplicaciones del hielo sobrante de los gintonics y anular cualquier evento deportivo han sido sus sabias recomendaciones. Es la primera vez que no me preguntan si fumo, quizá porque me vinieron a buscar a la calle donde estaba dando cuenta de un camel con el radiografiador.Había escrito sobre el placer y las montañas rusas. Luego leí lo que había escrito sobre el placer y las montañas rusas. Después reescribí lo que había escrito sobre el placer y lo volví a leer. Reescribí lo de las montañas rusas. Y caí en la espiral de la corrección hasta que solo quedo una frase:
Natasha: Es una situación muy complicada, prima Sonia. Yo estoy enamorada de Alexi. Él ama a Alicia...Alicia tiene un lío con Lev. Lev ama a Tatiana. Tatiana ama a Simkin. Simkin me ama a mí. Yo amo a Simkin, pero de una manera distinta que a Alexi. Alexi ama a Tatiana como a una hermana. La hermana de Tatiana ama a Trigorian como a un hermano. El hermano de Trigorian tiene un lío con mi hermana, quien le gusta físicamente, aunque no espiritualmente.
Me sumergí en ti, perdiéndome en tus deseos silenciosos, adivinando el camino a cada segundo, explorando con cierto miedo, al principio, sendas mas arriesgadas y lanzándome al vacío al ver que tus suspiros aprobaban mi osadía. Tengo que hablar de sexo contigo y no se aun como hacerlo. Abandono. Abandono, disolución y derroche. Aplicado a lo que en ese momento me concierne, el pensamiento se retira y deja paso a una sensación tonificante en la que todos los estímulos son a la vez preguntas y respuestas. Por mas que digan, nunca se convierte en vicio porque si cogitas sobre el tema, el tema es siempre un descubrimiento.
pelirroja allure con embargo generada dolor va minutos se cada y solo podría una el miedo supera sin por mi dolor cuando el posa media ella manifiéstate cara se va y el seis se inunda es como el de una podría el organismo compasión treinta salvarme se sin hay efecto momentos que por quiero me mas natural dolor para luego tener mas placer terrible perfumada discusión viene dentista cuando solo sacarme de esta droga dicotomía bienestar si existes entregaría paraliza dolor se
Julia ha muerto. Julia tenia 10 años e iba al colegio con mi hijo desde hacia 4. Julia estaba enferma y sus padres vivían con una angustia permanente que se les reflejaba en la sonrisa que tenían cuando Julia estaba bien, rodeada de sus amigos, empezando a vivir una vida que se ha visto alterada definitivamente. El cuerpo de Julia ha dicho basta y se la ha llevado, a pesar de que Julia no quería marchar, dejando a sus amigos huérfanos y desamparados, sin entender el por qué de este trance. A mi, que apenas conocía a Julia, también me parece una injusticia y me da asco la naturalidad con que la que asimilo una cosa así, viendo como rebota en un caparazón que se va endureciendo día a día sin que las Julias del mundo puedan resquebrajarlo.
Creía que un ficus Benjamin tenía las mismas propiedades que un árbol de nvdd, pero esta mañana se ha demostrado que no. Los presuntos RRMM han obviado mi confianza en ellos (basada, ante todo, en la desconfianza adquirida a lo largo de los años). Ante la evidencia, me he acercado al espejo y me he dicho: -Tú, idiota, tú eres el mejor regalo que puedes recibir. Y más contento que unas pascuas, he encendido un cigarrillo para mirar a través de la ventana como se iba alejando la maldita nvdd.
A plena luz del día, con la excusa de tomar un café, que nunca aparecio en escena, te dedicaste a chupar mi polla sin que casi mediara palabra entre abrir la puerta y desabrocharme los pantalones. Eso fue una provocación, como lo fue que tus tobillos te acariciaran las orejas y mostraras tu sexo abierto, hinchado, deseoso de mil vejaciones placenteras. Después de derramar mi grito blanco sobre ti, tu coño pedía más mientras exhalaba el suave perfume del sexo y yo miraba esa oscura declaración de intenciones.
Ultimamente salto de la cama a las seis. Muy malito, voy a la cocina y bebo agua, toso y enciendo un cigarrillo y vuelvo a acostarme maldiciendo la aspirina que no me tomo por cabezón. Hoy he probado acostarme a las seis para ver que pasaba si engañaba el tic tac corporal. Y ha pasado que eran las seis y estaba totalmente desvelado. Y ha estado bien. Y ha pasado que a las diez estaba despierto y podía contar con una mano las horas de ausencia. Me he mirado al espejo y seguía teniendo la misma cara de asombro que tenia a las seis.
Antes de empezar, la ceniza ha caido encima del teclado. Estaba absorto pero no se en que. A pesar de dormir, por segunda vez en mucho años, con pijama me he levantado con el cuerpo apaleado y esa sensación va a marcar, con placer, el resto del día. Siguiendo la tradición, me he acercado al centro a mortificarme ("Cuando Fortuna hace girar su rueda hacia abajo, vete al cine y disfruta más de la vida" Ignatius estaba a punto de decirse esto, cuando recordó que iba al cine casi todas las noches, girase como girase la rueda de la Fortuna. (...) Escucho la música, captó dos canciones populares que le desagradaban en especial y examinó detenidamente el reparto para ver si descubría nombres de actores que le repugnasen), con la falsa alegría que transmite a los demás el colgar un calendario nuevo.Con corazón alegre ascendí a la montaña
hoja de ruta del grumete ilogico
La idea inicial, nacida bajo la ducha matutina, era colgar las fotos de cinco túneles por los que iba a pasar, a modo de divertimento y para recomponer un poco esta humilde morada (este blog va de carreteras por si no se había notado). A medida que pasaba por debajo de los cinco me fuí dando cuenta de que algunos no eran túneles sino mas bien puentes. No eran horas para meditar al respecto asi que decidí que la solución ideal era un "anything goes" que daba carpetazo a tan insustancial polémica. Cuando la imagen latente aun dormía en la compact flash ví lo absurdo del esfuerzo gráfico. Mas tarde decidí darle un apoyo escrito al desvario. Finalmente recurrí al tan manido Freud para ver que opinaba de estas cosas. (Porque Sigmund dice saber del tema y hace tiempo que no invito a nadie a pasarse por aquí)No hay limites para la conspiración. No hay final para la locura amparada en la transitoriedad. Enterrare la dicha quemada estos días en un agujero solitario. Me perderé en mi cabeza otra vez y saldré a quemarme con la luz, a helarme en la oscuridad, a centrar desequilibradamente, a engañarme a conciencia porque es lo que me gusta, a jugar con la arena y después limpiarme con un esmero casi escrupuloso.
Domingo. Me acuesto cuando ya es lunes, renunciando a alguna serie de madrugada de las que me enganchan (Enredo en 4 a las tantas, insuperable a pesar de los años). Los dos despertadores están sincronizados a las seis y Jjr duerme plácidamente en la cama de al lado.
Mi guarida sigue alterada por los últimos acontecimientos. Nunca desayuno pero si hay que desayunar, desayuno. Y si desayuno es por lo que ha pasado o por lo que pasará, aunque también porque tengo hambre (si fuera asi me ahorraria un montón de palabras lo titularia desayuno y diria: tengo hambre. Eso me ahorraria tiempo a los presuntos lectores y a mi) La cuestión es que estamos desayunado. Soy tímido y reservado pero el zumo de naranja mezclado con el café me sube a la cabeza. Ella no es timida ni reservada y si bruja, lista y pescadora (aún ignora, y creo que sigue ignorando, que servidor paso unos años empaquetando libros en una infima editorial cuyo fondo se componia de las mas anticuadas, y no por ello menos efectivas, obras literarias acerca de la caza, la pesca y el mejor momento para efectuarlas) Veo la cuerda y decido no ser tan vago y tirar un poco de ella porque al fin y al cabo estoy comodo (tirado en el sofa), a gusto y lo que se me presenta delante no es ningun disgusto (rima absurda de patetica factura) Agarro su mano, pongo voz de crooner castellano con acento de no se donde cuando digo: ven. Quien caza a quien? Ella viene y se arma el Belén, porque se acerca la navidad y uno esta bien desayunado, que la chica es modosita y con una pizquita se conforma, mientras yo engullo las tostadas con cheddar y el lomo que me ha visto despegar con mis manos inescrupulosas que no tienen carnet de manipuladoras de alimentos para amantes matinales (quizá sea por eso que solo prueba uno de los cuatro mini cruasanes que ha robado en Mallorca?) Da igual, los cruasanes los engullo mientras ella se disimula la cara de asombro con las herramientas de una bosla azul. Pero eso es el final de lo que pasa ahora. A lo que íbamos, que esta de pie y yo tirado desde el sofá con mis vaqueros rotos (mira se ve la rodilla) y tiendo la mano y mi timidez desaparece y ella me la da y se arma el belén antes citado con caganer incluido y rumbitas alrededor del nen, y hay un beso y luego otro porque el primero ha estado bien, los primeros han sido de esos besos de tanteo en que los labios y las lenguas se presentan antes de ponerse ha hablar de sus cosas con mas profundidad y entonces ya se desata el torbellino de roces, refriegas y aproximaciones varias y nuestros poros se presentan y se hacen colegas enseguida y sigue la cosa por ahí y los besos se suceden, los cuerpos se aprietan, las risas se disparan y en el piso de separadosolterohombrequevivesoloquenolopareceporqueestatodomuypuesto, la mañana pasa entre orgasmos, caricias y llamadas de teléfono contestadas, risas, sed, confidencialidades, tipificaciones, y la omnipresente sensación de que al quietismo le pueden ir dando. Vamos a movernos, que es mas divertido.
Después de hablar durante dos horas y cuarenta minutos me fui a la cama a perderme con la lectura recomendada por mi distante vecina. Qué parte de lo hablado lo había dicho uno y que parte era cosecha del otro? Lo pensaba a la vez que Utterson desvelaba las misteriosas cartas y llegué a la conclusión de que fueron mas de dos los que habían hablado y recordé que, a veces, tendría que detenerme, mirarme y reconocerme antes de retomar la senda de mi yo.
Hace un par de días soñé con Zp y Sonsoles. Por ahora no me preocupa pero el día que sueñe con Montilla Carod y Saura, me abono al insomnio(En el sueño Zp iba por la calle saludando a todo el mundo mientras yo miraba los planos de la reforma de una estación de tren que no era la de Sants pero que, por esas peculiaridades de los sueños, lo era. Estaba en el puerto y en lo planos salían barcos y una montaña que era Montuïc pero con un gran túnel horadado en el lado que da al mar por el que pasaban los trenes. Zp había escogido la reforma mas absurda y yo discutía preocupado como iban a pasar los trenes por el puerto. Mientras yo le daba vueltas y mas vueltas al plano, el iba dos pasos por delante y, de vez en cuando, paraba el trafico para saludar a los conductores).
Cuando ya estaba a punto de conseguirlo, ha sonado el teléfono. Después de 17 minutos de conversación, he sido incapaz de retomar el hilo otra vez. (y no estaba cosiendo aunque, por cierto, tengo cuatro botones ansiosos por volver a su lugar de origen y no se por donde empezar (quizá por un banco de trueque? "cambio café por masiva cosida de botones") Alguna vez he escrito acerca de mi extraña aversión a los botones? Probablemente no, porque acabo de acordarme ahora. La historia se remontaría a la epoca pre-escolar. Solo apuntar que los botones de las batas me daban cierto repelús, aunque ahora, pensando mientras escribo que pienso, para que luego me digan que soy incapaz de hacer dos cosas a la vez, me doy cuenta de que la aversión era a cierto tipo de botones en cierto tipo de prendas usadas por ciertas personas, y que era tan grande como la inclinación que siento ahora por desabrochar botones de cualquier tipo y en cualquier prenda de cierto tipo de personas).
# 13- El equilibrio es imposible de Los piratas
Hoy me he despertado pronto y alterado por una digestión pesada producto de una cena pesada. Un cigarrillo y otra vez a la cama. Entonces he tenido un sueño. Un sueño que sucedía en casa. De repente empezaba a pasar caras enormes por el ventanal que da a la calle. Iban colgados de cuerdas y estaban instalando una especie de lona. Me acerque a mirar que pasaba y encontré a un montón de gente colgada de cuerdas e intentando entra en casa a través del ventanal. Uno lo abrió del todo y empezaron a entrar por ahí. Entonces se produjo una corriente de aire y los papeles empezaron a volar y le dije a C, que fuera a la cocina a cerrar la ventana pero C no me hacia caso y yo, desnudo pero con los pies metidos en las botas, caminado a trompicones, sortee unos listines de teléfono enormes que sujetaban las puertas y llegue a la cocina. La ventana estaba abierta pero al revés, las hojas no se correspondían con el lado. La cerré bien y al darme la vuelta vi que C había cambiado el microondas de sitio y había puesto unas cuerdas de lado a lado de la cocina para tender las bayetas. Le pregunte que era eso y me dijo que así se secaban mejor. Volvía al salón y lo encontré lleno de gente. Solo podían haber entrado por la ventana porque por la puerta no había pasado nadie. Estaban haciendo un alto en el trabajo y una camarera repartía cervezas C dijo que cogiera un par y mientras lo hacia pense que igual no nos daban porque no estabamos trabajando. Luego me agache al lado del sofá y vi los restos de una juerga nocturna, ropa tirada por el suelo, unos zapatos, ceniceros, botellas y vasos. Me quede un rato ahí, medio escondido, aislado de la muchedumbre que había en el salón. Pense: ayer cene con P, llegue a casa solo y me fui a la cama solo. Mi reflexión se vio alterada por el jaleo que producían los "invitados". Iba a decirle a C que no entendía porque movía mis cosas pero cada vez que lo intentaba algo lo impedía. Me he despertado pensando: esto lo apunto. Pero me he quedado en la cama recreándome en algunos detalles y me he dormido otra vez.

Las mujeres se han puesto las botas. Incluso algunas se las están poniendo ahora. Eso, y lo otro, altera estos días. Me gusta que me claven suavemente los tacones, notar el cuero sobre la piel, acariciar las medias hasta llegar a ese punto donde el placer se convierte en dolor.
Estimulado por el pensamiento de que si me rompía los huesos en la caída seguramente me escaparía de una muerte inminente y más dolorosa, me dejé caer sobre la nube de follaje y me agarré con desesperación a las ramitas mientras caía. Por un momento creí que me sostenían pero, una tras otra, cedieron a mi peso y después, sólo recuerdo, muy vagamente, un ligero vuelo a través del aire antes de perder el conocimiento.
Ayer fui a desayunar con mis padres. No hay nada mejor que decirle a mi madre "tengo hambre" para que el desayuno sea a la carta. Mientras comía, aprovechó mi rendición incondicional a las viandas para volver a la carga. -Tienes novia? Tragaba y le decía. -No. Yo cambiaba de tema preguntándole a mi padre por su enfermedad pero el también cambiaba de tema y se acordaba de una carta que había llegado a mi nombre. Se levantaba e iba a por ella y mi madre aprovechaba la "intimidad" para incidir en el asunto. -Pero tienes amigas?. Yo pedía mas pan, mi padre volvía con la carta y mi madre con el pan y yo le preguntaba a mi padre por la próxima visita al medico y mi madre metía baza y mi padre me preguntaba si tenia amigas y mi madre decía que yo había dicho que si y que el otro día le hicieron tres transfusiones y mi padre hablaba de un amigo que vino de visita y mi madre cortaba queso mientras decía. -Come hijo, come, como si aún fuera a crecer más, y mientras masticaba atacaba otra vez con el monotema y yo atacaba a mi padre y entonces me planté gastronómicamente. -No puedo más. Y me puse en pie para que la comida bajara un poco y mire el reloj y me acorde del ticket de aparcamiento y resolví que esa era la penosa excusa perfecta para acabar con el multiasedio. Un silencio y entonces mi madre suelta tranquilamente. - Si tu padre no estuviera tan mal me iría contigo a pasar el puente (que puente si ella esta jubilada y yo trabajo todos los días?). Y mi padre -Si yo estoy bien (si, tan bien que su sangre se muere) mira, te puedes ir con el ahora mismo. Puedes esperar unos minutos para que tu madre prepare la maleta? Me pongo nervioso aun sabiendo que es broma. Sabiamente mi padre sentenció el desayuno. -Vamonos. Mis últimos cartuchos de paciencia ardieron con la descontrolada besuconeria maternal.
Desde el santuario del egocentrismo un homenaje a la buena vida, la cerveza bebida directamente de la botella y las vistas al mar. La formula que utilizo para mantenerla en su grado óptimo de orondez es sencilla: Afronto adversidades y alegrías con el estomago lleno. Hay cosas que te quitan las ganas de comer, las ganas de vivir, las ganas de todo. Patada en el suelo y a cebarse con moderación pero sin pausa, que el invierno se acerca y hay que hibernar plácidamente debajo del edredón hasta que suene el despertador de los cojones.Hueles a hembra caliente. Hueles a deseo. Hueles a coño húmedo. Hueles a lagrimas de placer. Hueles a quiero más. Hueles a sexo con cuatro letras. Hueles a ansia. Hueles al zumo de tus entrañas. Hueles al romero que arrancaste antes de caer en mis garras. Hueles a gemido. Hueles a mis manos que huelen a ti.